sábado, 13 de junio de 2026

ESTRASBURGO. Primera parte

    


        Como todos mis queridos lectores saben, soy una apasionada de los viajes y de la historia. Y en mi continuo deambular por el mundo, siempre tuve una preferencia notoria por algunos lugares más que por otros.... aunque todo lugar tiene su encanto ! París, en Francia, es uno de mis lugares preferidos. Y recientemente, mi visita a Alemania en el año 2024, me hizo admirar ese país tan prolijo y ordenado, y con una historia que se aprecia y se revive en cada lugar y a cada paso. Si a esto le sumamos mi amor por la historia, era obvio que me iba a  interesar por una región que aúna ambas culturas, francesa y alemana. Es así como hice zoom sobre la región de Alsacia. Esta región ubicada en el noreste de Francia en la frontera con Suiza y Alemania, funde las dos culturas anteriormente mencionadas en su arquitectura, en su gastronomía y en el idioma regional. Pero además es una región conocida  en todo el mundo por sus vinos, sus castillos medievales y sus pueblos de cuento de hadas. No por nada los animadores y directores de Disney se inspiraron en la región de Alsacia para realizar la película La Bella y la Bestia. Estrasburgo es la capital y la ciudad más grande de la región.



                                           


                                         

                                                            

    Visité Estrasburgo en mi último viaje. Estuve alojándome allí por cuatro días. Perdí la cuenta de cuánto caminé y recorrí este lugar encantador. Pero antes de describírselos, voy a empezar, como siempre, con un poco de historia.

    Estrasburgo fue fundada por el general romano Druso allí por el año 12 a.C. Era un campamento militar que tenía la finalidad de proteger las fronteras del Imperio Romano sobre el río Rin. Druso la denominó Argentoratum. Argentoratum es un término de origen celta que luego fue latinizado y adaptado por los romanos. Argentum significa plata o brillante, y no hace referencia al metal sino al brillo plateado del río Ill que atraviesa la ciudad. Y ratum o rate significa fortaleza. Por  lo que se deduce que los celtas la llamaron así por ser una "fortaleza junto al río brillante". Un dato curioso, sobre todo para mí que soy argentina es que, debido a la raíz latina argentum, Estrasburgo durante la Edad Media, fue llamada de manera informal Argentina. De hecho, así aparece mencionada en algunos textos y mapas de la época. Es decir que Estrasburgo y Argentina comparten el mismo origen etimológico, aunque, claro, en época y contextos diferentes. Qué tal eh?

    Mas tarde, durante las invasiones bárbaras, los alamanes tomaron este asentamiento romano, para caer mas tarde en manos de los francos, quienes empezaron a llamarla Strateburgum, lo que significa  Ciudad de los caminos.

    Ya en el siglo XIII la ciudad se independizó del Sacro Imperio Romano Germánico, y , dos siglos después, la ciudad vio nacer a Johannes Gutenberg, quien fuera el gran inventor de la imprenta de tipos móviles.

    Estrasburgo está muy ligada a la Revolución Francesa ya que La Marsellesa, actual Himno de Francia, fue compuesto allí en 1792, y, además,  unos años antes el rey Luis XIV la había incorporado a Francia. 

    Pero, en 1871, en el marco de la guerra franco - prusiana, Alemania la anexionó, y fue parte de ese país hasta finalizada la Gran Guerra. En el Tratado de Versalles se determinó que Alsacia volvería a pertenecer a Francia. (Si te interesa este tema, podés leer mi entrada https://marisaviaja.blogspot.com/2020/09/la-defense.html) 

    Ahora, si pensabas que acá se terminaba todo...espera que te sigo contando.

    Durante la Segunda Guerra Mundial, los Nazis volvieron a ocupar Estrasburgo en 1940. Pero, cuatro años después, Francia la liberó y la anexó definitivamente.

    El hecho de que tantas veces pasara del poder francés al alemán trajo como resultado esta fusión cultural tan característica y encantadora de la región. 

    Actualmente, Estrasburgo es sede del Parlamento Europeo y del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, y su centro histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1988.

        Llegué a Estrasburgo desde Suiza. Atravesar la Alsacia es una experiencia encantadora. Praderas muy verdes con ondulaciones de fondo, viñedos y castillos medievales se mezclan armoniosamente, siendo este recorrido un verdadero deleite para los ojos.

              

              


               

        El bus en el que viajaba me dejó en la parada de autobuses al sur de la ciudad. Pero mi alojamiento estaba exactamente al norte, por lo que tuve que tomar un taxi para que me acercara . Y allí comenzó la magia. Recorrer todo este lugar sin preocuparme, mirando todo, me dio una primera perspectiva de Estrasburgo, ciudad en la que se unen edificios modernos con construcciones medievales y renacentistas. La gente habla tanto francés como alemán, además del dialecto local, el alsaciano, inentendible para mi claramente, pero que le agrega un plus interesante al lugar. Son personas muy amables. Si estás comiendo en un lugar y la gente que está en la mesa de al lado se levanta para irse, te miran y te dicen " Bon appétit", sonríen y se van. Casi nadie habla inglés, pero hacen lo imposible por entenderte y ayudarte, hables el idioma que hables. En esto, se parecen muy poco a los parisinos.

        Durante mis cuatro días de estadía en Estrasburgo no paré de caminar. Como ya dije, perdí la cuenta de cuánto caminé. Pero es que cada lugar era increíblemente hermoso e invitaba a seguir descubriendo lugares. 

            Tantas cosas hay para ver en Estrasburgo que voy a desdoblar la entrada para que no sea tan extensa y no te aburras de leer.  Acá va la primera parte de la lista de imperdibles de esta ciudad.

·        Catedral de Notre DameLa catedral de Notre-Dame de Estrasburgo es una catedral católica . Fue construida a lo largo de cuatro siglos, entre el 1015 y el 1439, y es considerada un ejemplo destacado de la arquitectura del arte gótico tardío.  Sufrió las consecuencias de la rivalidad franco-alemana durante el asedio de 1871 y de los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial. Nunca vi una iglesia así. Es la iglesia más fabulosa que vi en mi vida. Su decoración llena de detalles impacta. Y su interior te deja boquiabierto. El rosetón, las esculturas, la altura del techo...hay que verla. No se puede describir con palabras. 


             



           

                              
                   

               LA Plaza Kléber: es la principal plaza de la ciudad de Estrasburgo. Su nombre hace referencia   al general Jean-Baptiste Kléber, nacido en Estrasburgo en  1753, y quien fuera un destacado arquitecto y militar francés, quien sobresalió en la Revolución francesa y en la campaña a Egipto de Napoleón Bonaparte. Es la plaza más grande de la ciudad y núcleo de una gran área comercial. En el centro de la plaza hay una gran fuente de agua, y en torno a ésta se desarrolla una feria de libros usados muy concurrida. Hay muchos bares y restaurantes en las cercanías de esta plaza, lo que la convierte en un gran espacio social.





Plaza de la República:esta plaza, antes llamada Kaiserplatz (Plaza Imperial), es una de las plazas más emblemáticas y grandiosas de Estrasburgo. Está rodeada por un jardín circular central, en el que en 1880 se plantaron árboles de Ginkgo Biloba obsequiados por el Emperador de Japón Meiji al Emperador Alemán Guillermo I. Estos árboles aún siguen allí !!! Increíble no? La plaza  se encuentra rodeada por  edificios gubernamentales:

-  Palacio del Rin : fue la residencia del emperador alemán Guillermo II y hoy alberga la Comisión Central para la Navegación del Rin.

-   Biblioteca Nacional y Universitaria : Un imponente edificio que data de finales del siglo XIX.

- Teatro Nacional de Estrasburgo : Originalmente construido para albergar el Parlamento de Alsacia-Lorena.

-   Prefectura de la región Gran Este y la Dirección de Impuestos.

        Es un agradable y elegante espacio para pasear.








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  •   La Grand ´Rue: también conocida como Langstross, sigue el trazado de una antigua calle romana. Es la calle mas comercial de Estrasburgo.  




  •     La Petit France:  Es quizás la parte más icónica y turística de la ciudad. Con sus calles empedradas, canales y casas de entramado de madera bien conservadas , es un placer inmenso caminar por el lugar sin apuro. Está llena de barcitos y restaurantes que sirven comida alsaciana a orillas del río Ill. En la Petit France, este río se divide en varios canales que atraviesan una zona en la que, en la Edad Media, vivían los curtidores, molineros y pescadores de la ciudad.  Tres de estos canales llevan los nombres de los molinos de grano medievales que operaban allí: Zornmühle, Dunzenmühle y Spitzmühle. Estos canales tienen una esclusa que controlan la corriente del río. Y si te dan ganas de navegar por el río Ill, el barco te llevará por el interior de la esclusa y podrás observar cómo trabaja.





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        Por hoy fue suficiente información. En breve te entregaré la segunda parte de mi recorrido por esta espléndida ciudad. Nos vemos pronto!


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domingo, 20 de julio de 2025

SIERRA DE LA VENTANA

    

    Hay un lugar en la provincia de Buenos Aires que no está demasiado promocionado pero que, sin embargo, vale la pena visitarlo, sobre todo si querés pasar unos días en contacto con la naturaleza y en relax.  Este sitio es Sierra de la Ventana. 

    Ubicada en el partido de Torquist, se encuentra en el sudoeste de la provincia de Buenos Aires a un poco menos de 600 km de C.A.B.A.  Geológicamente, es una región muy importante ya que sus cordones pertenecen a la era terciaria y son los más altos de la Provincia, siendo el Cerro Tres Picos el más alto con 1239 metros de altura. Otros picos son el Cura Malal Chico, el Cura Malal Grande y el que le da el nombre a la región; el Cerro Ventana. entre otros. El Cerro Ventana posee la abertura tan característica que identifica al lugar. Es una abertura de aproximadamente 9 metros de alto, 5 de ancho y 12 de profundidad, producto de la erosión. Claro, desde abajo se la ve muy pequeña, pero hay quienes se aventuran a subir hasta ese punto.

    La localidad cuenta con diversos alojamientos para que puedas pasar unos días increíbles, siempre con la naturaleza y las sierras presentes.  La mejor manera de llegar es en auto, pero también se puede acceder en bus, tren hasta Olavarría y bus o, por qué no, vuelo a Bahía Blanca y bus.

    La ciudad en sí es pequeña y apacible. Recorrerla es agradable. Se puede conocer, por ejemplo, la antigua estación, el puente de hierro y Villa Arcadia, vecina localidad desde donde se accede al Cerro Ceferino, mas conocido como en Cerro del Amor, de unos 300 metros de altura. Hay que subirlo, claro !! No te lo podes perder !! Desde allí hay vistas muy lindas del lugar. 

          

    Si te interesa ver "la ventana" sin escalar el cerro, podes dirigirte a los miradores, como el Mirador de Casuhatí. 

     

    Ya alejándonos un poco  del lugar, podes visitar pueblos como Villa Ventana, que para mi es el lugar más lindo de la Región. Bien agreste y con construcciones de piedra y madera, al recorrerlo te sentís dentro de un cuento. Para llegar se bordean los cordones serranos de Ventania, que nos permiten obtener vistas fabulosas. 

    También podes visitar pueblo cercano de Saldungaray. Este pueblo se caracteriza por poseer obras del increíble  artista y arquitecto Francisco Salamone. Este personaje construyó variados edificios en estilo art deco, que le dan al lugar una impronta única. Podremos ver sus obras en la delegación municipal, la luminaria de la plaza central, el mástil en la misma plaza, y el portal del cementerio entre otros edificios. También allí se encuentran los restos de un fortín construido en la época de la conquista del desierto llevada a cabo por Juan Manuel de Rosas.

        


   


    Los quesos, los  salamines, las conservas, las mermeladas, son todas delicias que te deleitarán durante el viaje como así también a tu regreso.

    No dejes de pasar unos días en esta localidad de ensueño, mirando los maravillosos atardeceres que se producen en el lugar.

  

En Sierra de la Ventana no relajarse es imposible.




























miércoles, 25 de junio de 2025

KUSHADASI

      






  Cuando hablamos de Turquía pensamos siempre en Estambul. Y tiene sentido, ya que , si bien hoy no es su ciudad capital, lo fue en el pasado, y actualmente es la ciudad más importante y poblada del país. Sin embargo, Turquía es mucho más que Estambul. Turquía es un país muy rico en historia, cultura  y tradición, con excelente gastronomía y alucinantes paisajes. Turquía es un país digno de visitar. 

        Sin embargo, como pasa siempre, hay excepciones. Y Kushadasi es una de ellas.  En el marco del crucero que realicé por el Egeo, una de las paradas fue esta localidad de Turquía emplazada en la costa de dicho mar.  Su nombre proviene de la unión de los términos pájaro e isla, ya que hay una islita en el mar cerca de la costa que tiene forma de pájaro. Hoy por hoy, Kushadasi es una localidad veraniega, ya que posee extensas y doradas playas, en las que el calor del verano se hace sentir. Pero, en el pasado, era una localidad muy importante, ya que era el puerto de ingreso debido a su cercanía con la ciudad de Éfeso. Cabe recordar que Éfeso es una localidad muy importante en la actualidad pues allí se encuentra, entre otras cosas, la casa que sirviera de última morada a la Virgen María. De hecho, en el crucero se ofrece una excursión al lugar para visitarla. Yo no lo hice ya que había visitado Éfeso en mi viaje anterior, por lo que preferí conocer Kushadasi.

        Llegué temprano al puerto de Kushadasi, en el que descendí y comencé a pasear. Me recibieron las antiguas murallas de la ciudad,  un centro comercial con productos regionales y una ciudad dormida, que no despertó hasta cerca de las diez de la mañana. Por lo tanto, mientras esperaba que abrieran los negocios, recorrí el Boulevard Attatürk, paseo marítimo a orillas del mar.  Se pueden apreciar en el mismo barcitos y locales comerciales, como así también una serie de esculturas, como El Heykelyi. La misma consiste en una mano desde la que salen volando algunas palomas. Es conocida también como la Estatua de la Libertad, y es un centro de reunión y símbolo de la ciudad. 



        Cuando la ciudad empezó a cobrar vida, resolví recorrerla. Tomé el boulevard Barbaros y me interné así en el centro de la ciudad. Durante todo el trayecto, desde que llegué al puerto y a través de todo el recorrido que realicé por el lugar, fui constantemente asechada por vendedores ambulantes que no dejaban de perseguirme y, hasta diría, hostigarme, para que comprara sus productos.  Al principio, mis respuestas negativas eran amables, pero llegó un punto en que me hacían sentir incómoda, y mi humor cambió, por lo que los ignoraba y ni siquiera les respondía. Más de un vendedor manifestó en su idioma algunas cosas que, seguramente, no eran amables para conmigo. Resolví volver entonces al boulevard marítimo, con la idea de tomar un taxi que me llevara a lo alto de la ciudad, en una elevación en la que había una escultura de Attatürk y, seguramente, supuse, hermosas vistas. Apenas puse un pie en la vereda, se me abalanzó un taxista que me ofrecía llevarme a recorrer la ciudad en su vehículo. Le comenté que me interesaba conocer el monumento, a lo que respondió que me mostraría ese lugar y otros muy hermosos. Negociamos el precio e iniciamos el recorrido. Pero para mi sorpresa, el taxista resolvió llevarme a lugares en las afueras de la ciudad en los que él tenía comisión: una fábrica de alfombras, joyerías, fábricas de camperas de cuero...No le importó que le insistiera que no pensaba comprar nada, el señor se mantenía en su recorrido. En un momento, ya cansada de la situación, le dije muy enojada que me llevara de regreso, que esto no era lo acordado y que nada iba a comprar. Enojado él también, me devolvió al centro de la ciudad sin llevarme al monumento que deseaba ver y por el cuál había arreglado el viaje.

                     

        Luego de esto, con mucho enojo, me senté en un bar y esperé en ese lugar la hora de volver al barco, sin las mínimas ganas de seguir paseando o conversar con alguien.

        Más allá de que el lugar en sí no era gran cosa, lo peor de todo fue la experiencia que tuve con la gente del lugar. Maleducada, insistente hasta el agobio, le quitan a cualquiera las ganas de estar en el lugar y, sobre todo, las ganas de comprar. Cierto es que no había cosas bellísimas, pero de haberlas, no las hubiera comprado a raíz del mal momento que me hicieron pasar. Alguien debería decirles que su actitud en lugar de atraer a los turistas, los ahuyenta.

        Así que ya sabes. Si vas a Kushadasi, tené cuidado con la actitud desubicada de los vendedores. No permitas que, al igual que a mi, te hagan pasar un mal momento. Ojalá yo hubiera tenido a alguien que me hubiera alertado de esta situación !!! Mi experiencia hubiera sido otra. 

        Pero mas allá de esta mala experiencia, viajar es lo mejor que te puede pasar. Y de las malas experiencias también se aprende mucho. Así que no desestimemos nada y que estas situaciones no nos impidan seguir disfrutando de los viajes. 

jueves, 22 de mayo de 2025

LA PEQUEÑA PATMOS

     


    Grecia tiene alrededor de seis mil islas. Sin embargo, poco más de doscientas están pobladas. Es que muchas de esas islas son simples peñascos , e incluso algunos de ellos son amontonamientos de lava de alguna erupción volcánica. Esto dificulta, como es de suponer, las actividades agropecuarias y el asentamiento humano permanente. Además, muchas de estas islas deshabitadas han sido motivo de disputa territorial, lo que dificultó su desarrollo. 

    De todas las islas habitadas en Grecia, la más pequeña es Patmos. Esta pequeña pero hermosísima isla se encuentra en el archipiélago del Dodecaneso, en el Mar Egeo.  Tiene una superficie de apenas 35 kilómetros cuadrados y una población de 2500 habitantes. Si bien la capital de la isla es Chora, la ciudad más habitada y económicamente más importante es Scala. Esto se debe a que en Scala atracan los barcos, por lo que allí llegan los turistas y las provisiones, además de que allí están la playas. Es increíble que desde el puerto de Scala hasta la otra punta de la isla hayan solamente 800 metros !!! Si. Así como lo digo: 8 cuadras. 

    La isla de Patmos es conocida como la Jerusalén griega. Esto se debe a que el Apóstol San Juan, durante su exilio en la isla, recibió allí las visiones que lo llevaron a escribir el Apocalipsis. De hecho, en Chora, en el centro de la isla, en un sitio elevado, se halla la gruta en la que el apóstol tuvo sus visiones y hay  Monasterios dedicados a San Juan. De ahí que Patmos sea un centro importante de peregrinaje.


Monasterio de San Juan

    Llegué a Patmos como una escala de mi crucero por el Egeo. Como la isla es tan pequeña, el barco no pudo atracar en el puerto. Por esta razón, tuve que abordar una lancha que me acercó al lugar. Me recibió, como mencioné arriba, la ciudad de Scala. Blanca...  blanquísima !!!  Las callecitas son, como pasa en las islas griegas, verdaderos laberintos de senderos empedrados y llenos de encanto en cada rincón. Apenas uno llega y se interna en Scala, puede ver muchísimos locales comerciales ofreciendo sus productos a los turistas. De hecho, la gente que reside en esta isla, vive del turismo. Me contaba un comerciante que en abril arranca tímidamente la temporada, siendo los meses julio y agosto el pico de la temporada, momento en que la isla literalmente explota de gente. Luego de eso....nada. Descanso. Por eso es que tienen que administrar muy bien los ingresos de esos meses para sobrellevar el otoño y el invierno, que son épocas en que la isla queda vacía. 


    Luego de dar vueltas sin rumbo predeterminado por Scala, fui hacia las playas. Que bellas son !!! Eso si. Muy estrechas. Traté de imaginarlas llenas de gente en verano y si... se deben llenar rápidamente. Arenas muy  blancas y un mar  tan azul y transparente que es difícil de describir con palabras. Si te acercas al mar podrás ver pececitos  nadando libremente por ahí, y yo incluso pude ver nadar un enorme pulpo !! Barcitos pequeños y adorables que aún no estaban abiertos en su totalidad, pero que ya se estaban preparando para el aluvión de turistas.



    A esa altura me di cuenta de que había estado ya un rato largo en la isla y no había tomado ni una foto !!! Es que estaba verdaderamente disfrutando de lo que veía. Cielo azul y un mar que competía con él. Arenas blancas, al igual que las construcciones. Todo tan bello y armonioso que no me alcanzaban mis dos ojos para verlo todo. Pero entonces decidí que tenía que capturar alguna imagen para mi colección de recuerdos. Y volví sobre mis pasos para tomar algunas fotos.

    Luego de eso, hice un par de compras. Aconsejo que si vas a las islas griegas, aproveches a comprar en estas islitas pequeñas y no tan conocidas. Mykonos y Santorini son excesivamente caras comparadas con Patmos, donde podes encontrar los mismos productos por precios mucho mas económicos.

    Al atardecer me fui de Patmos con una gran felicidad. Este lugar, al que nunca se me hubiera ocurrido ir de no ser porque el crucero me llevó, es uno de los lugares más bellos que vi Grecia. Todas las islas en general son hermosas, con mas o menos historia, pero cada una con su magia. Patmos no tiene nada que envidiarle a otras islas mas famosas de Grecia y el Egeo. Pequeña pero vibrante y acogedora, Patmos es un pequeño pedacito de paraíso del que no me voy a olvidar nunca.